Ejemplo para tu vida

“Digno de película”. Así ha sido el meteórico ascenso de Rafael Nadal hasta conseguir asegurarse ser el número uno del mundo al finalizar 2017. Primeros de noviembre y el manacorí no precisa de sumar más puntos para defender su trono como el mejor tenista del planeta en estos momentos. Ni en el último máster 1000 del año en París, ni en el torneo de maestros que tendrá lugar en Londres en unos días. Lo que parecía un imposibe para la gran mayoría ha sido realidad. Más allá de los problemas físicos, Don Rafael Nadal Parera se ha enfrentado al peor de los males para una persona: la desconfianza en lo que hace. Un tipo ejemplar en la constancia, la metodología y la fortaleza mental daba por primera vez en su vida muestras de estar dudando. Cualquier otro habría tomado la solución sencilla de darse por vencido. Él una vez más volvió a levantarse y le mandó un mensaje al mundo. Un mensaje que todos podemos aplicar en nuestro día a día: si se trabaja con ilusión y esfuerzo, SE PUEDE.

Retrocedamos algo en el tiempo y recordemos brevemente desde donde comenzó a escalar Rafa la pendiente más difícil de su vida deportiva.

2015: un año para olvidar

Junio del año 2015. Nadal era eliminado en los cuartos de final de su torneo fetiche. El público de la Philllippe Chartrier se encontraba cariacontecido con lo que estaban presenciando sus ojos: Rafa estaba fuera de Roland Garros. El máximo ganador histórico de la “Copa de los Mosqueteros” y campeón en nueve de las diez últimas ediciones decía adiós tras caer ante el por entonces número uno del mundo, el servio Novak Djokovic. El momento era crítico y si el francés Tsonga alcanzaba la final de París, el español saldría del “Top 10” por primera vez desde que entró, allá por el 2005. Finalmente este hecho no se dio y el suizo Stanislas Wawrinka no sólo le hizo el favor a Rafa, sino que privó a Novak de conseguir el único Grand Slam que le faltaba (lo conquistó el año siguiente).

El resto del 2015 no fue nada sencillo para el mallorquín. La gente no daba crédito a la desconfianza que mostraba el español en los momentos clave, y menos habiendo sido esta su mayor virtud durante toda su carrera. Las dudas hicieron amago de disiparsen cuando Nadal conquistó el ATP 250 de Stuttgart al imponerse a Troicki. Sin embargo esto solamente fue un espejismo. En Wimbledom, el alemán Brown, 102 clasificado del ránking, le echó en cuatro sets. La conquista del torneo de Hambugo fue otro motivo para la esperanza, pero a la hora de la verdad en Nueva York, el italiano Fognini le levantó dos sets al español, provocando que este fuera sin lugar a dudas uno de los momentos más duros para Nadal y para todos los que somos sus seguidores. 

2016: el punto de inflexión

Después del parón y de pasar un tiempo donde Nadal trató de analizar bien todo, el inicio de temporada fue un jarro de ague fría para el tenista manacorí. En su primera final del año en Doha, Novak Djokovic se encargó de dejarle bien claro que la diferencia por aquel entonces entre ambos era grande. Si esto no fuera poco, Fernando Verdasco se tomó la revancha de la semifinal del 2013 y eliminó a Nadal en la segunda ronda del Abierto de Australia. La pesadilla no tenía pinta de acabarse y la desesperación o el abandono habría podido con casi cualquiera, pero no con él. 

El 17 de abril del 2016 no es un día cualquiera en la carrera de uno de los mejores deportistas españoles de siempre, sino el mejor. Aquella tarde primaveral fue testigo de la primera gran victoria de Nadal en casi dos años. Era la final del M1000 de Montecarlo, del que actualmente tiene diez campeonatos, y su rival fue el francés Monfils. Parecía que el suplicio había caducado, pero nada más lejos de la realidad, Murray en Madrid, Djokovic en Roma y una inoportuna lesión de muñeca provocaron que los fantasmas permanecieran en su cabeza. 

Nadal: “Todo el mundo dice que la clave es creer en ti, pero para mí la clave es creer en mi trabajo” declaró el tenista español hace unos días.

Especialmente dura fue la ausencia en París. Nadal llegaba después de vencer en Montecarlo y a pesar de las derrotas de los máster 1000 previos, el manacorí sabía que a cinco sets y sobre su pista favorita, las papeletas que tenía para jugar le pronosticaban como uno de los principales candidatos a coronar la Phillippe Chatrier. Un golpe moral así dejaría tocado al 99% de los mortales, pero fue aquí cuando se pudo comprobar que la fortaleza mental que parecía haber perdido Rafael, solamente estaba aparcada en el olvido. Con la ilusión de un niño y sabiendo que no pudo competir en Londres, Nadal quería ir a por la medalla en los JJOO de Río de Janeiro. Reto conseguido: ORO en dobles junto a Marc López. 

Justo después de Río Nadal le dio muchas vueltas a la cabeza. Su duda era si jugar el resto de la temporada o poner las miras en el 2017 para tratar de llegar en perfectas condiciones de competirle de tú a tú a menudo. Tras disputar Shanghai y algún torneo de menor nivel optó por parar.

Un 2017 rozando la perfección

A uno de enero del presente año la posición en el ránking de Rafael Nadal correspondía al noveno lugar, después de haber dedidido no competir durante la última parte de la pasada temporada. Casi cinco meses más tarde el tenista español volvía a una pista de tenis. Se trataba del torneo de exhibición “Mubadala World Tennis Championship”. Comenzar con el pie derecho siempre es bueno, por mucho que se trate de un campeonato no oficial. Como bien es conocido, para Nadal la palabra amistoso no existe y tras doblegar a Berdych, Milos Raonic y Goffin se alzó con su cuarta copa del mismo. Posteriormente y como a antesala del primer Grande del año, Rafael llegó hasta cuartos de final del torneo de Brisbane, donde cayó ante el canadiense Milos Raonic. Defendía cero puntos por lo que Rafael sumó 45 a su casillero.

ABIERTO DE AUSTRALIA

Quien lo iba a decir que la primera final de un grande en el año depararía el duelo entre los dos mejores tenistas de todos los tiempos. Para ello Rafa Nadal eliminó a: Mayer (6-3;6-4;6-4); Baghdatis (6-3;6-1;6-3); Zverev ( ); Monfils (6-3;6-3;4-6;6-4); Raonic (6-4;7-6;6-4); Dimitrov (6-3;5-7;7-6;6-7;6-4) hasta llegar a la gran final donde cayó ante Roger Federer en cinco sets. El tenista español sumó 1190 puntos en su haber ya solamente defendía 10 puntos del año 2016.

ACAPULCO, INDIAN WELLS y MIAMI

Estos fueron los tres torneos que jugó Rafa como antesala a su primer título importante de la temporada en Montecarlo. Tras la final australiana el manacorí decidió hacer un alto en la temporada de pista rápida y acudió a la cita mexicana de suelo arcilloso. En dicha cita volvió a llegar a una final y de nuevo repitió resultado, perdiendo la final contra el americano Querry. Al no defender puntos y ser un ATP 500 Rafael logró sumar 300 puntos a su haber.

En Miami alcanzó la final, sumando 590 puntos al defender solo 10 y en Indian Wells perdió en octavos, perdiendo 270 puntos. En ambos casos el suizo Roger Federer fue su verdugo otra vez.

MONTECARLO UNA VEZ MÁS 

Diez. Ni más ni menos, DIEZ. Diez torneos del Máster 1000 de Montecarlo, convirtiéndose en el primer tenista de la Hª en alcanzar dicha cifra de títulos en un mismo torneo. Recuerden, Rafa también fue campeón en el 2016, el día en el cual volvió a ser campeón de un torneo importante casi dos años después, por lo que no sumó puntos, pero tampoco perdió.

BARCELONA, MADRID Y ROMA

Campeón, campeón y cuartos de final, exactamente el mismo resultado que doce meses atrás, lo que significa que en cuanto a puntos no hubo variaciones.

ROLAND GARROS, LA CASA DE NADAL

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Ganar es muy difícil. Ganar bajo presión es muy muy difícil. Un tipo que llevaba nueve de los últimos doce ROLAND GARROS cuando va a disputar el torneo de nuevo tiene una presión añadida. La gente rápidamente da por sentado que debe de volver a ser campeón por decreto, que cualquier otro resultado es fracasar y si me apuráis la solvencia debe de predominar en todos sus partidos. Esta vez sucedió algo parecido y probablemente estamos ante el ROLAND GARROS más “sencillo” de los DIEZ, pero sencillo, precisamente sencillo no es. A continuación os dejo los resultados que le llevaron a Rafa a volver a tocar el cielo parisino de la Philippe Chatrier:

Paire (6-1;6-4;6-1 ); Haase (6-1;6-4;6-3); Basilashvili (6-0;6-1;6-0); Bautista (6-1;6-2;6-2); Carreño (6-2;2-0); Thiem (6-3;6-4;6-0) y Wawrinka (6-2;6-3;6-1).

DIRECTO A WIMBLEDOM

De la arcilla francesa a la Catedral del tenis sin paso previo por ningún torneo para adaptarse a la hierba del All England Lawn Tennis de Londres.

“Estaba para grandes cosas. Se me va una buena oportunidad” declaró Rafael tras ser eliminado por Muller

Seguramente la gran mayoría recordaréis el partido en el cual Nadal dijo “goodbye” al campeonato inglés. Fue una tarde mágica, de puro tenis y fuertes emociones. A priori Rafael Nadal partía como claro favorito en su duelo ante el luxemburgués Muller. Cosas del deporte el desconocido tenista centroeuropeo  comenzó ganando el choque con dos sets a cero en el marcador.  La épica parecía más cerca que nunca pero enfrente estaba uno de los pocos tenistas que puede remontar dos sets. Enfrente se encontraba la mayor fuerza mental que ha dado nuestro deporte. Enfrente estaba Rafa Nadal, que igualó el choque. Sin embargo, cuando se había  producido lo más difícil cuando parecía que esto no se escapaba en un interminable tie break Nadal dijo adiós tras caer 15-13, lamentándose de la ocasión desperdiciada. Mirando el lado positivo de la situación, como siempre hace y como nos enseña a los demás Rafa sumó 180 puntos para el ranking ATP.

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Clasificación actual del circuito ATP de tenis masculino. Foto: http://www.atpworldtour.com

VUELTA A LA CIMA MUNDIAL

Montreal y Cincinnati  sirvieron para obtener 180 puntos más entre ambos, los cuales fueron suficientes para que el pasado 21 de agosto Rafael Nadal volviera a coronarse como el mejor tenista del momento, después de haber abandonado ese privilegio el 01 de julio del 2014, tras perder en cuartos de final de Wimbledom ante el australiano N. Kyrgios. Ni siquiera hubiera sido necesario sumar en Cincinnati pero Rafa lo hizo. Comenzaba así su cuarta etapa como máximo cabeza de serie en cada torneo venidero. El recuento de semanas, que había permanecido estancado en 143 comenzaría a sumar de nuevo. Así hasta al menos el 2018, porque Rafa venció el último GS del año en Nueva York, sumando 1820 puntos, porque también venció el M500 de Beijin, obteniendo otros 490, ya que sólo defendía diez y porque también añadió puntos a su favor en el pasado M1000 de Shangai. 

Así pues y a pesar de haber tenido que retirarse en cuartos del M1000 París – Bercy y de ser duda para el Masters de Maestros de Londres, DON RAFAEL NADAL PARERA es y será número uno del mundo al menos otras nueve semanas más, al menos hasta 2018.

UN ÍDOLO, UN EJEMPLO,  UN ORGULLO para el deporte español. 

@Vicvalo

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